Maestra Naturaleza – El Comercio – 1/10/13

La ecología humana incluye el medio ambiente natural y el ambiente cultural y social que abarca la tecnología, las grandes ciudades y la interacción humana. Thoreau, Whitman y Emerson son de los autores que más han contribuido al romanticismo de una naturaleza bucólica, ideal y que está empapada de paz y armonía.

Es verdad que en la naturaleza hay un ritmo, equilibrio y armonía que enseña mucho. El agricultor sabe que debe respetar la tierra y el clima y que las plantas y animales crecen con cierto ambiente y que se puede influir con técnicas de crianza e injertos pero de modo limitado y respetando el modo de ser de las cosas. Más aún, los animales no cometen los absurdos del hombre que destruye su propio hábitat, ensucia el agua que bebe y acapara sin necesidad.

Es una experiencia frecuente también que quien contempla la naturaleza o se sumerge en ella en excursiones y campamentos, se va llenando de una cierta paz y serenidad que lo rescata de los ritmos frenéticos de la vida urbana. Por ello, desde mediados del siglo 19 en Europa y América se empezaron a promover los parques nacionales para preservar áreas de especial belleza o interés recreativo, científico y educativo.

Más reciente es la perspectiva que la naturaleza no tiene que prescindir del ser humano. En las Islas Galápagos el gobierno local ha hecho un buen esfuerzo de ordenar el turismo e integrar la población y economía local de modo armonioso con el ecosistema, aún enfrentando conservacionistas de corte más tradicional.

La ventaja de la naturaleza es tener un orden natural no contaminado por el mal, que sólo es posible como consecuencia de la libertad humana. Pero por lo mismo, la naturaleza es incapaz de generosidad, nobleza y sacrificio; incapaz de sabiduría, reflexión y justicia. La naturaleza es implacable. Dicen los andinistas que la montaña no perdona. No hay que ser ingenuo con la naturaleza. Hay que aprender lo bueno, pero saber contribuir con lo bueno de la libertad humana a completar y mejorar lo que nos puede ofrecer.

La naturaleza puede ser cruel. Algunos han usado la idea de “supervivencia del más apto” con que Spencer rebautiza la “selección natural” de Darwin para justificar formas de darwinismo social. Ciertas formas de capitalismo y racismo se declaran ‘naturales’ apoyándose en estos conceptos. Por ello, como en otras cosas, vale la sentencia: “examina todo y quédate con lo bueno.

Normalizing the abnormal – El Comercio [Spanish] – 09.24.13

The broken windows theory explains how, in the human ecosystem, symptoms or attitudes of neglect , abuse or vandalism provoke or ‘spread ‘ more of the same type, while actions of civic concern, urban improvement and politeness, reinforce the tendency for these positive behaviors.

In another concurrent theory, former New York Democratic Senator Patrick Moynihan, in 1993, explains the phenomenon of ‘normalizing’ the abnormal, or Defining deviancy down (crime or perversion) based on Durkheim and Erikson and sociological studies at that time. Faced with an increase in abnormal behavior, there are tendencies to trivialize and tolerate what was once considered unacceptable. So, when it is perceived in society that these behaviors are more frequent, is taken as an irreversible change. “Everyone does it” argue teenagers, and the parents give in to the ‘inevitable’ change in mores.

Therefore it is key to analyze the effect of the Kinsey report which 60th anniversary we recalled recently. It was a historic moment and a breaking of taboos, claiming that many perversions and sexual deviations were common and widespread in the population, and thus opened the way to the so-called sexual revolution. “If everyone does it” it must be “normal” and so, why shouldn’t I do it too?

But Kinsey’s “normal” was the population of prisons, male prostitutes and volunteers to share what for most was taboo. Many, from the American Association of Statisticians to Maslow, concluded that the study did not reflect real society. However, the broken windows effect, based on false conclusions, had already happened.

Today, under the banner of secular liberalism , “normalizing” is climed for everything: different “types” of families, divorce, abortion, pornography, pedophilia, sadism, casual and recreational use of sex and drugs, and sex with animals. Out of weariness we “normalize” vulgarity and obscenity on television, increase in crime, bureaucratic ineptitude, corruption of politicians, alcoholism and mental disorders. We are losing sensitivity and everything seems normal and inevitable .

But Moynihan warns that these behaviors are not merely personal choice or a matter of opinion. They have negative effects that result in serious public health problems, increased public spending and social breakdown and that the response begins by resisting the trivialization and not acceptin them as “normal”.

Normalización de lo anormal – El Comercio – 24/9/13

La teoría de las ventanas rotas explica cómo en el ecosistema humano, síntomas o actitudes de descuido, abuso o vandalismo provocan o ‘contagian’ más del mismo tipo, mientras que muestras de urbanidad, ornato y civismo refuerzan la tendencia a estas conductas positivas.

En otra teoría concurrente, el senador demócrata de Nueva York, Patrick Moynihan en 1993, explica el fenómeno de ‘normalizar lo anormal’ (deviancy: referido a crimen o perversión) basándose en Durkheim y Erikson y estudios sociológicos a esa fecha. Ante un aumento de conducta anormal, hay tendencias a trivializar y tolerar lo que antes se consideraba inaceptable. Así, cuando se percibe en la sociedad que esas conductas son más frecuentes, se toma como un cambio irreversible. “Todos lo hacen” argumentan los jóvenes, y los padres ceden ante el ‘inevitable’ cambio en las costumbres.

Por eso es clave analizar el efecto del reporte Kinsey cuyo 60 aniversario hemos recordado recién. Fue un hito histórico y un romper tabúes afirmando que muchas perversiones y desviaciones sexuales eran muy comunes y difundidas en la población, y así abrió el camino a la llamada revolución sexual. “Si todos lo hacen”, debe ser “normal” y porqué no hacerlo yo también?

Pero, la “normalidad” de Kinsey era la población de cárceles, prostitutos y voluntarios a compartir lo que para la mayoría era tabú. Muchos, desde la Asociación Americana de Estadísticos hasta Maslow, concluyeron que el estudio no reflejaba la sociedad real. Sin embargo, el efecto de las ventanas rotas, basado en conclusiones falsas, ya se había dado.

Hoy, bajo la bandera del liberalismo secular, todo se quiere “normalizar”: diversos “tipos” de familias, el divorcio, el aborto, la pornografía, la pedofilia, el sadismo, el uso casual y recreativo del sexo y las drogas, y el sexo con animales. Ya por cansancio se “normaliza” la vulgaridad y obscenidad en la televisión, el incremento del crimen, la ineptitud de la burocracia, la corrupción de los políticos, el alcoholismo y los trastornos mentales. Vamos perdiendo sensibilidad y ya todo nos parece normal e inevitable.

Pero Moynihan alerta que estas conductas no son meramente opciones personales o cuestión de opinión. Tienen efectos negativos que se traducen en graves problemas de salud pública, mayor gasto público y descomposición social y que la respuesta empieza por resistirse a trivializarlo y aceptarlo como “normal”.

¿Quién se ha creído…? – El Comercio 17/9/13

PutinObama    Enfurecidos murmuran políticos y académicos, liberales y conservadores de EUA, en reacción al artículo reciente del NY Times en que Putin habla al pueblo norteamericano: “¿Quién se ha creído [este matón de la KGB] para darnos lecciones de legalidad y democracia?”

Un peculiar rasgo de la ecología humana se da cuando las élites convencen al pueblo de ser tan “excepcional” que no se le aplican las reglas que rigen para todos los demás. Este “excepcionalismo” norteamericano es el que Putin ha tenido la osadía de denunciar.

La historia muestra otros, como el del Imperio Inglés que pretendiendo civilizar instaló un sistema colonial despiadado y explotador; la supuesta supremacía de la raza aria con que Hitler justificó sus atrocidades; la dictadura del proletariado comunista por la que se dieron los genocidios más grandes de la historia con la complicidad y silencio de las élites de izquierda en todo el mundo. La “excepcionalidad” justificaba todo.

El “excepcionalismo” norteamericano es complejo y de hondas raíces. Desde la bíblica “ciudad en la colina” que iluminaría a todas las naciones, se han considerado con un destino divino de ofrecer al mundo un modelo ejemplar de democracia, capitalismo y virtudes cívicas. Esto justificó el ocupar todo el continente desplazando a los nativos, mejicanos y otras potencias, como posteriores iniciativas de hegemonía continental y global.

Su afán en promover el incuestionable don de la libertad y la democracia ha encubierto, para muchos, intereses económicos, y ha justificado para otros, eximirse de restricciones morales y legales- las cortes internacionales, por ejemplo- arguyendo sus nobles intenciones y particular misión. En esto, Obama no ha sido distinto de Bush, como lo han mostrado las recientes revelaciones sobre las políticas de seguridad nacional.

Más aún, Obama no se ha limitado al imperialismo económico y militar. Al hacer una prioridad de su política exterior la promoción del aborto, la anticoncepción y la validación del estilo de vida gay, está pretendiendo imponer conceptos culturales y morales sin respetar la diversidad e identidad de otros pueblos y tradiciones culturales y religiosas. Este abuso ha provocado que líderes africanos, y de otros países de Europa y Medio Oriente digan en sus propias palabras “¿Quién se ha creído…?”

Quizá por eso es que ha dolido tanto el artículo de Putin, alertando que el emperador Obama está desnudo.

Who does he think he is…? – El Comercio [Spanish] Sept 17, 2013

PutinObama    Outraged U.S. politicians and academics murmur, both liberals and conservatives, in reaction to the recent article in the NY Times in which Putin speaks to the American people : “Who does [this KGB thug] think he is to give us lessons of legality and democracy? ”

A distinctive feature of human ecology is when the elites convince the people to be so “exceptional ” that the rules that apply to everyone else do not apply to them. This American “exceptionalism ” is what Putin has had the audacity to denounce.

History shows others that, like the English Empire, pretending to civilize, installed a ruthless and exploitative colonial system; the supposed supremacy of the Aryan race that Hitler used to justify his atrocities; the communist dictatorship of the proletariat which brought the biggest genocides in history with the complicity and silence of leftist elites worldwide. “Exceptionalism” justified everything .

American “exceptionalism” is complex and deep-rooted . From the biblical “city on the hill ” that would enlighten all nations, it has taken for granted a divine destiny to offer the world an exemplary model of democracy , capitalism and civic virtues. This justified occupying the entire continent displacing native Americans, Mexicans and other powers, as well as later initiatives for continental and global dominance .

Its desire to promote the indisputable gift of freedom and democracy has encovered for many, economic interests, and justified to others, being exempt from moral and legal restrictions –i.e international tribunals- arguing its noble intentions and special mission. In this, Obama has not been different from Bush , as shown by the recent revelations about national security policies.

Moreover, Obama has gone beyond economic and military imperialism. By making a priority of its foreign policy to promote abortion, contraception and validation of the gay lifestyle, he is trying to impose cultural and moral concepts without respecting the diversity and identity of other peoples, and cultural and religious traditions. This abuse has caused African leaders, and other countries of Europe and Middle East to say in their own words ” Who does he think he is… ? ”

Perhaps that’s why Putin’s article hurts so much, warning that emperor Obama is indeed naked.

El tráfico da cáncer – El Comercio – 10/9/13


Que el tráfico puede dar cáncer es la sospecha detrás de un estudio que realizará la Escuela de Salud Pública de la prestigiosa universidad de Yale. Los próximos tres años gastará 1.7 millones de dólares en esta investigación.

Para los que viven en Lima, no es motivo de curiosidad ni risa. El tráfico cotidiano es parte de la ecología viciada y contaminada que sufrimos. Como toda ecología, es fruto de la compleja interacción de muchos factores. Acá trataré de dos: la falta de carácter de la clase dirigente y la patología de la cultura criolla. La primera nos ha privado de la infraestructura y del respeto de la ley necesarios en una urbe de 10 millones de habitantes. La segunda se ha ‘recurseado’ ante la falta de infraestructura justificando la informalidad, el abuso y la corrupción.

El carácter no es abuso y prepotencia, declaraciones indignadas o amenazas. Se muestra en decisiones firmes, fruto de análisis y ponderación, y se traducen en un liderazgo que convoca, convence y tiene el ascendiente moral, la integridad y la habilidad política para lograrlo. Sabe considerar las objeciones fundadas, pero no se cede a la pataleta o la amenaza. Por otro lado, lo peor de lo criollo se muestra en las combis asesinas, la falta de respeto generalizada por las normas de tránsito y la absoluta incapacidad de las fuerzas del orden de revertir la situación.

Las consecuencias negativas son muchas. Tenemos en Lima una PEA de 4.5 millones de trabajadores que pierden al menos una hora diaria por demoras en el tráfico, lo que nos hace perder un PBI de 9,000 millones de dólares al año. La hora diaria que pierden los 2.5 millones de estudiantes escolares y universitarios también tiene un costo enorme. A esto añadimos el fastidio, mala voluntad y desaliento que acumulan cotidianamente millones de limeños al verse sometidos a esta situación. El estrés provocado por la agresividad y frustración y el exceso de contaminación ambiental afectan nuestra salud, tal como intuye la universidad de Yale. Además está el desperdicio de combustible y desgaste del parque automotor, y la escuela de prepotencia, patanería y falta de respeto mutuo a la que se nos somete a diario, es algo que daña seriamente nuestro tejido social.

Nuestras autoridades locales, regionales y nacionales no han tenido en décadas la inteligencia, habilidad y valor para resolver esto. Y nosotros tampoco las hemos tenido para reclamarlo de manera eficaz.

Traffic gives you cancer – El Comercio [Spanish]– Sept 10, 2013


That traffic can give you cancer is a suspicion behind a study to be conducted by the School of Public Health at the prestigious Yale University. The next three years $ 1.7 million will be spent on this research.

For those living in Lima, this is no cause for curiosity or laughter. The daily traffic is part of the flawed and vicious ecology we suffer. Like any ecology, it’s the result of the complex interaction of many factors. Here I will cover two: the lack of character of the ruling class and the pathology of our ‘criolla’ culture. The first has deprived us of the infrastructure and the rule of law necessary in a city of 10 million people. The second has been perversely resourceful facing the lack of infrastructure and law, to justify the informality, abuse and corruption.

Character is not abuse and brutality, or angry and threatening statements. It is shown in firm decisions, fruit of analysis and reflection, and results in a leadership that calls, convicts and has the moral ascendancy, integrity and statesmanship to achieve it. It can acknowledge well founded objections, but does not give in to tantrum or threat. On the other hand, the worst of the ‘criollo’ is shown in killer combis, widespread disrespect for traffic laws and the absolute inability of law enforcement to reverse the situation.

The negative consequences are many. We have in Lima an EAP of 4.5 million workers who lose at least an hour a day in traffic delays, which makes us lose a GDP of 9,000 billion US$ a year. The daily time lost by the 2.5 million school and college students also has a huge cost. To this we add the frustration, ill will and despair that millions of Lima dwellers accumulate daily in being subjected to this. The stress caused by the aggression and irritation and excessive pollution affect our health as Yale suspects. There is also the waste of fuel and wear of vehicles, and the school of arrogance, bullying and lack of mutual respect to which we are subjected on a daily basis; something that seriously damages our social fabric.

Our local, regional and national governments, in decades, have not had the intelligence, skill and courage to solve this. And we have also lacked them to claim it effectively.

De Verdad…? – El Comercio – 27/8/13

Truth?    Hay ecologías humana sanas y las hay tóxicas. Necesitamos de la verdad sobre el agua que tomamos; pero también la verdad sobre la sociedad y la historia, y más aún sobre la integridad de los gobernantes y académicos que pretenden liderarla.

¿De verdad?… es la reacción cuando escuchamos un chisme sabroso, o cuando queremos certeza para decidir sobre algo que nos interesa. Y es que todos nuestros actos quieren lograr algo, y para eso necesitan apoyarse en ‘verdades’. ¿De verdad?… que mi accesorio preferido está de oferta?… que ese hueco sirve un cebiche muy bueno y barato?… que tengo saldo para usar mi tarjeta? Cada día reclama miles de verdades sobre las cuales decido y vivo.

En el elevado universo académico y literario, la ‘verdad’ es otra. La élite intelectual hegemónica, llámese izquierda liberal, ha hecho su fortuna negando que la verdad exista, y afirmando (sic) que toda verdad es relativa, así como la moral y los principios; ridiculizando el afán de certeza y virtud, la pretensión de que existe una naturaleza humana y una moral común. Dicen que la realidad es fluida y se autoconstruye en la siempre inacabada búsqueda de identidad, y que toda afirmación de verdad es violencia de quienes construyen narrativas para obtener o mantener el poder.

Por eso es tragicómico que quienes han vivido del cuento (narrativa) relativista para alcanzar el poder que les permitió copar la CVR (Comisión de la Verdad y la Reconciliación), ahora sí pretendan imponer una narrativa de la Verdad, y de su propia Integridad Moral para reforzar su lectura ideologizada rebautizando el terrorismo como lucha interna y silenciando todo lo que no encaja con su ‘narrativa’. Y es que saben que a los mortales menos ilustrados sí nos importa la Verdad. En estos últimos días, que a los muchos testimonios existentes que contradicen el informe de la CVR, se suman otros más, sabemos que no ha habido reconciliación porque no hubo verdad sobre la cual construirla.

Y es que no podemos esperar Verdad de quienes han hecho profesión de negar y relativizar su existencia. Está de moda ser relativista, pero es una moda de adorno que no sirve para vivir. El ingeniero sabe que si no respeta la verdad de los materiales con que trabaja el puente se cae. Al contador le suman o no las cuentas y cualquier ‘fluidez’ es fraude. Lo cierto para las realidades materiales, también lo es para las humanas, y la verdad sobre nuestra historia reciente es algo que se nos sigue debiendo.

Really…? – El Comercio [Spanish]– Aug 27, 2013

Truth?    There are human ecologies that are healthy and those that are toxic . We need the truth about the water we drink , but also the truth about society and history, and even more so on the integrity of politicians and scholars who seek to lead it.

Really? … is the reaction when we heard a tasty gossip , or when we want certainty to decide on something that interests us. We all want to achieve something in our actions, and for that they need to rely on ‘truths’. Really? … my favorite accessory is on sale? … that this joint serves a very good and cheap burrito?… that my debit card still has a balance I can use? Every day claims thousands of truths on which I decide and live.

In the lofty academic and literary universe, the ‘truth’ is another. The hegemonic intellectual elite, so called liberal left, has made its fortune by denying that truth exists, and stating (sic ) that all truth is relative and morals and principles as well. It has ridiculed the desire for certainty and virtue, and the claim that there is a human nature and a common morality. They say that reality is fluid and self constructed in the never ending search for identity, and that every truth claim is violence of those who construct narratives to gain or maintain power.

That is why it is tragicomic that those who have lived of the relativistic yarn (narrative) to gain the power that allowed them to control the CVR ( Commission for Truth and Reconciliation), now intend to impose a narrative of truth, and of their own Moral Integrity to strengthen an ideological framing, renaming terrorism as internal strife and silencing everything that does not fit their ‘narrative’. Because they know that less enlightened mortals do care for Truth. In these last days, that to the many existing testimonies that contradict the report of the CVR, others have been added, we know that there has been no reconciliation because there was no truth on which to build it.

Truly, we cannot expect Truth from those who have made a profession to deny and diminish its existence. It is fashionable to be relativistic, but it is an ornamental fashion that is not fit to live by. The engineer knows that if he does not respect the truth of the materials with which he works, the bridge falls. To the CPA the accounts add up or not, and any ‘fluidness’ is fraud. What is truth to the material realities, also holds for the human, and the truth about our recent history is something that we are still owed.

No sólo de pan se vive… – El Comercio – 20 de Agosto de 2013

GiveBread    Quienes rigen las sociedades responden a las necesidades de las personas según la perspectiva que tienen de nosotros. El diseño de un habitat es distinto si es para cerdos o para águilas; si es para animales o seres libres. La escala de necesidades de Abraham Maslow ha sido un enfoque influyente y representativo. Maslow sostiene que las necesidades se organizan desde las más básicas como comida, casa y vestido, y van subiendo hacia niveles menos básicos como seguridad, autoestima, relacionales, hasta finalmente altruismo y otras necesidades espirituales. En su esquema, el ser humano primero sacia las necesidades básicas antes de atender a las de un nivel superior. A primera vista suena lógico, pero… lleva implícita la noción que las necesidades básicas son las importantes, y las más elevadas son deseables pero en última instancia prescindibles. Para aquellos que viven en la pobreza, la vida espiritual sería un lujo inalcanzable.

Afortunadamente no es así. Viktor Frankl, neurólogo y siquiatra, en su libro El Hombre en Busca de Sentido, hace el análisis científico como testigo y protagonista en los campos de exterminio nazis. Constata que en el afán de sobrevivir algunos eran capaces de cualquier bajeza. Pero también hay los que sacrifican las propias necesidades básicas para socorrer a amigos e incluso a desconocidos. Finalmente concluye que las mayores probabilidades de supervivencia no las daban ni la salud o la fuerza física, ni la educación, inteligencia o astucia, sino el tener una razón de vivir más allá de sí mismo. Sobrevivieron los que querían hacerlo por un ser querido, por una obra por realizar, algo a lo cual entregarse.

En la situación más adversa y privado de todo, el hombre es capaz de renunciar a su propio bienestar por otros. “El hombre se salva por el amor…” dice Frankl. Hay quienes quieren construir ecologías humanas privadas de lo espiritual. Estados totalitarios materialistas; modelos económicos basados sólo en el egoísmo y la propia satisfacción; cinismo y duda frente al amor y amistad auténticos; escepticismo de todo ideal y principio; darle un sentido auto-referente a la propia vida: todas recetas para un ser humano cerrado sobre sí mismo, decadente y sin razones para vivir.

El mismo Darwin concluiría que estas sociedades tan egocéntricas, al desdeñar el trabajo de tener hijos, decretan su propia extinción, mostrándose menos aptas para sobrevivir.